Ibas cada día a escalar, hacías footing, entrenabas, bailabas leías, tocabas (lo que te dejaban) y estudiabas. Y de golpe no haces nada más que estar sentado en una silla escuchando música.
Tus respuestas se vuelven ariscas. Les das menos y esperas más.
Todo porque tu mismo no eres capaz de hacer llegar a tu flujo sanguíneo las endorfinas suficientes.
¡¡Sal de casa de una puta vez y ve a hacer algo!! O hazlo en casa.
Lo que tu quieres es lo que cuenta.
Thursday, April 05, 2007
Subscribe to:
Post Comments (Atom)
No comments:
Post a Comment