Hoy sabré si merece la pena seguir luchando.
Seguir luchando.
Y digo luchar por decirte algo, créeme que total, mucho más sentido no tiene. Sería más bien... aferrarse. Aferrarse a una ayuda quizá no muy merecida por el simple hecho de creer necesitarla. O más que de necesitarla - ¡ja! !como iba yo a necesitar algo de los demás! - desearla y ansiarla. Por querer lograr unos objetivos que una parte de mi ven demasiado fáciles y otra parte nunca se atreveran a afrontar.
Gracias al señor, hoy salgo de dudas, y trabajo 8 horas, y salgo de fiesta, y que si tiene que caer el cielo o el infierno sobre mi, cada uno tendrá su debida oportunidad.
Friday, March 23, 2007
Subscribe to:
Post Comments (Atom)
No comments:
Post a Comment